Un acercamiento a la figura de...
Jean-Philip Rameau (1683-1764)
"Conducido desde mi más tierna juventud por un instinto matemático en el estudio de un Arte para el que me
encontraba destinado... he querido conocer el verdadero principio...
sin consideración por los hábitos ni las reglas recibidas."
Rameau. Démonstration du principe de l'harmonie, pag. 110.
De su padre, organista de la catedral de Dijon, recibió las primeras nociones de música (de las
que se cree que fueron las únicas). Inteligente y despierto, nada le interesaba aparte de la música,
y por ello sus estudios en el colegio de Jesuitas de Godrans fueron desastrosos (los profesores
solicitaron a su padre que los abandonase).
A los 18 años su padre lo envió a Italia para que perfeccionara su educación musical, pero a los
tres meses ya estaba de vuelta en Francia. A partir de aquí, hasta los 40 años su vida va ha estar
llena de viajes (de los cuales no se sabe demasiado) debido en gran parte a los cambios de
trabajo. Estos trabajos fueron en su mayoría como organista de iglesias y catedrales (en Dijon,
Lyon, París...) o como violinista en una pequeña agrupación de músicos «ambulantes» .
Pero lo verdaderamente sorprendente de Rameau es que no hay indicios de otro tipo de estudios
ni intereses aparte de los puramente musicales, sorprendente, por la serie de tratados que
escribirá a partir de 1722, con los que llegó ha recibir acusaciones de querer convertir la música
en ciencia.

Pero vayamos por partes. Rameau no poseía una profunda cultura filosófica, ni literaria motivo por
el cual afrontó la problemática musical desde otro punto de vista, el perfil físico-matemático. Este
modo científico de abordar la música había tenido ilustres antecedentes, como fue Zarlino,
Mersenne, Sauveur o Newton. Científicos, filósofos, matemáticos... y solo un compositor, Zarlino,
con Rameau se convertirían en dos.
Los filósofos de los s. XVII y XVIII habían considerado a la música como un arte menor, en otras
palabras, como "un lujo inocente" debido a su carácter caprichoso y a su intrínseca carencia de
racionalidad. Por ello Rameau afirmará: "Mi objetivo es restituir a la razón los derechos que perdió
en el campo de la música".
Es en este momento, movido por una exigencia unitaria y un espíritu fuertemente racionalista
comenzará a escribir su primer tratado, animado por una convicción muy fuerte que acabará
estando durante toda su vida, consistente en que la armonía se fundamenta sobre un principio
natural y originario, y por lo tanto, racional y eterno. En su segundo regreso a París en 1722
Rameau publicó su primer tratado teórico: Traite de l'harmonie réduite à ses principes naturels,
consiguiendo ganarse un gran prestigio como teórico❶. Y quizás ese fue el problema, únicamente
como teórico. Ya en 1706 había publicado su Premier livre de clavecin y en 1724 publicó el
segundo. Pero las gentes no creían que un hombre que discurría con tanta erudición sobre
intervalos, escalas, acordes... pudiese escribir música que alguien escuchase con placer.
Rameau era consciente de este pensamiento, y trató de combatirlo con una carta que publicó en
1727 afirmando que en sus composiciones había "estudiado la naturaleza" y aprendido a
reproducir sus "colores y matices" , en expresiones musicales apropiadas.
Pero, ¿qué significa para un estudioso de la denominada «ciencia musical» el término:
«naturaleza», no nos confundamos, para Rameau la concepción de naturaleza era un sistema de
leyes matemáticas, no "los cuadros pastoriles".

Por todas estas razones Rameau no congenió con la mentalidad de la época, congenió mas con
las teorías de Newton, Zarlino... Un concepto fundamental se hallaba en que para él (para
Rameau) no existía contraposición entre el intelecto y la sensibilidad, ente razón y sentimiento,
entre naturaleza y ley matemática, sino lo que tendría que haber es una relación, una cooperación
«armónica» entre todos ellos.
Rameau era muy consciente de sus capacidades. No sólo se consideraba el mejor compositor de
Francia, sino una de las más grandes personalidades intelectuales.
Escribió (al margen de sus composiciones) muchísimo (cuatro obras sin contar los numerosos
panfletos, cartas...). Quería que se le considerara un gran erudito, un gran intelectual, una gran
personalidad científica. Presento dos libros a la academia, quería que los aceptaran como grandes
obras de ciencia teórica. Y este orgullo, esta arrogancia también la podemos encontrar en parte en
su música.
Entre tantas cavilaciones científicas, teóricas... Rameau se dio cuenta de que la vida cultural en
Francia, a diferencia de Alemania o Italia, se concentraba en París. El éxito o reputación solo
contaban si se habían alcanzado en la capital. Y en ese momento el único camino hacia la
verdadera fama era la ópera. La suerte sonrió a Rameau cuando en 1731 fue acogido por Le
Riche de la Pouplinière❷. Su amigo Piron, de Auvernia, le introdujo en ese círculo y allí conoció a
Voltaire, Rousseau, d'Alembert, Diderot y otros intelectuales. La Pouplinière era el principal
mecenas en Francia. Este rico mecenas buscaba músicos prometedores, pero oscuros, y
experimentaba el placer en promover sus carreras. Un gran numero de óperas así como la
mayoría de los conciertos orquestales de París se ensayaban en su castillo. La Pouplinieré le
presentó a Voltaire (quien le proporcionó cuatro libretos a Rameau) y le introdujo en la ópera.
Voltaire bautizó a Rameau "Semicorchea", decía que estaba loco y fue muy duro con él al
principio. Esto se puede demostrar por un canon que se descubrió hace unos años. Se cree que
fue escrito para madame de la Poupliniére cuando Rameau se alojaba en su casa, puesto que
dice:
"Soy un loco, señora" [por lo de Voltaire]
"¿me puede alojar?"
"Somos dos locos, señora" [Rameau estaba casado]
"¿nos puede alojar?"
"Somos tres locos señora" [Rameau tenía un hijo]
"¿Puede alojarnos?"
Rameau fue organista, director y compositor residente en la residencia de La Pouplinieré hasta
que las relaciones se terminaron en 1754 tras la Querelle des Bouffons, cuando el ambiente era ya
muy tenso en París.
A Rameau, le encantaba la música de cámara. Experimentaba con componer nuevas formas que
buscaban relacionar un violín o una flauta con el clavecín. En este tipo de piezas, Rameau refleja
ciertos aspectos de su personalidad y su carácter. Se sentía incómodo en sociedad, seguramente
debido a su increíble timidez. Timidez que le pudo llevar a su característico arrogante orgullo
anteriormente comentado. Rameau no se sentía a gusto con la vie mondaine, la gran vida pública
que pudo llevar como célebre compositor parisino.
Pero por desgracia, por muy famoso que fuera (y era el compositor más famoso de Francia entre
1750 y 1760) no significaba que tuviera al público de su parte. En absoluto. Los teatros estaban
medio vacíos o el público contrario a él le abucheaba.
En 1733 Rameau estrenó con un éxito absoluto su primera ópera, Hippolyte y Aricie a pesar de
una polémica que hubo debido a su avanzada escritura y por el alejamiento de la sagrada
tradición lullista. Cabe destacar que Rameau contaba con cincuenta años cuando compuso su
primera ópera, produciendo la mayor parte de las obras que le dieron fama, entre los cincuenta y
cincuenta y seis años de edad: "Seguí el espectáculo (la ópera) desde los 12 años, pero no trabajé
en óperas hasta los 50, e incluso entonces no me creía capaz. Me arriesgué, triunfé y continué"
dijo el mismo Rameau.
Si, triunfó, pero lo que más pagó en la mayoría de sus estrenos (sobre todo en las óperas) fue que
arriesgara, que innovara tanto. Los oídos parisinos estaban escandalizados con el género que
abordó Rameau, en donde la parodia y la autoburla impregnaban la obra❸. Las criticas fueron
implacables, incluso D'Alembert, que lo apoyó durante mucho tiempo, lo calificó de "peligroso
innovador"❹.
El compositor Rameau puso constantemente en práctica la doctrina del teórico Rameau, de que
toda melodía esta enraizada en la armonía, y que sin esta, la melodía no valía nada. Por ello su
aportación más novedosa y extravagante, es la riqueza de la armonía. De hecho, se enfrentó
violentamente a Rousseau por estas razones. Ésa fue su lucha, y encontramos esa firme
convicción en toda su obra. En su lenguaje, en sus tríos, en sus oberturas, siempre hay una
riqueza armónica de modulaciones que nos muestran dimensiones totalmente nuevas y que están
enfatizadas por orquestaciones realmente ingeniosas e innovadoras. Así fue Jean Philippe
Rameau, un compositor que racionalizó, y fijó las bases de la aparente irracionalidad de la música
de la que se sirvió para mostrarnos su visión de la vida del siglo XVIII.
Notas
❶ Traducción: "Tratado de armonía reducido a sus principios naturales".
❷ Alexander de La Pouplinière (1693-1762)
❸ Un ejemplo es la ópera Les Paladins. En ella el personaje Manto, seduce al
viejo Anselme acompañado de una música muy osada y sumamente innovadora.
❹ El trío del tercer acto de Les Paladins es una de las formas que inventó Rameau,
una forma muy concertante, un trío divergente donde los personajes que cantan
juntos expresan ideas diferentes, hasta contrarias. Mozart lo retomaría más
adelante en sus óperas.
Bibliografía
FUBINI, Enrico (2005) [1976]. La estética musical desde la Antigüedad hasta
el siglo XX". Madrid: Alianza Música.
GROUT, Donald J. y Palisca, Claude V. (2005)[1960]. Historia de la música
occidental, I y II. Madrid: Alianza Música.
HILL, John W. (2008). La música barroca. Madrid: Akal Ediciones (Colección
Música).
RAMEAU, Jean-Philippe.(1984)[1722].Traité de lʼHarmonie reduite à ses
principes naturels. Paris: ed. facsímil: Madrid, Arte Tripharia.
Reiner E. Moritz (Director). (2004). In Convertendo. [Documental/Concierto].
Francia. Opus Arte.
STRUNK, Oliver . 1950 (Revised Edition). Fuentes de la Historia de la
Música: desde la antigüedad hasta la era romántica. Leo Treitler General Editor.
Asier Puga
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada